Gaston Bachelard dijo una vez:
Una experiencia bien realizada es siempre positiva.
Hoy, una entrada al más puro estilo
Criminal Minds. Es decir, con una frase que intente referirse de qué va el capítulo -en mi caso, la entrada de hoy-, y otra al final, que trate de resumir de lo que se habló finalmente.
Llevo unos días sin venir por aquí, y vaya si se nota. Es como hacer dieta: la sigues rigurosamente los días que haga falta, pero cuando ¡oops! se te olvida un día, ya es difícil continuar. Pero bueno, aquí estamos.
¿Nunca os ha pasado que formáis parte de algo, de repente queréis ayudar en algo y cuando entonces tenéis la oportunidad deseáis colaborar el doble o el triple que jamás lo habíais hecho antes? Pues así me siento ahora. Ha sido como volver atrás, a las antiguas experiencias vividas en los foros.
Porque sí, efectivamente, hablo de este pequeño gran foro, del que desde ahora tengo una mínima-mayor (qué raro suena, ¿no?) participación, al pasar a formar parte del fantástico equipo de moderadores. Ahora me siento con ganas, primero, de participar en todo mucho más que antes -nótese que hasta ahora iba cada día, salvo el lapsus offline, aunque contestaba algo muy de vez en cuando- y, por supuesto, ayudar en todo lo que haga falta.
Y no puedo evitar echar la vista atrás.No haría mucho que teníamos internet en casa y poco a poco fue que descubrí los foros. Tarde o temprano, como no podía ser de otra forma, creé el mío propio. Estaba hospedado en miarroba y se llamaba
Mundo Otaku. Nació a finales de Diciembre de no recuerdo qué año. Sé que era Diciembre porque lo creé cuando mi hermana estaba de viaje con el colegio, esquiando. Era un bonito foro, en tonos naranjas y con el fondo de nubes, así como lo era también el libro de visitas, mientras que el enorme contador de la cabecera era dorado. ¡Qué recuerdos! Fue allí donde conocí la primera persona que más tarde conocería cara a cara: un chico gallego que aprovechando que tenía que ir a Barcelona por no recuerdo qué, pasó por Montcada, mi pueblo, que está cerca.
Hice buenos amigos, me divertí mucho, e incluso sufrí algo bastante amargo que me hizo aprender a no confiar tanto en los demás. Una moderadora, supuestamente buena persona, apenas recién obtuvo el cargo, se ocupó de eliminar TODOS los mensajes del foro que moderaba. Curiosamente era el mismo subforo del que me voy a ocupar ahora, el de los fanfics. Me dolió en el alma, no sólo porque era mi foro, no solo porque sencillamente amo los fanfics y me dolió mucho que los eliminase, sino también porque yo tenía mi confianza puesta en aquella chica y me dejó por los suelos. De ahí aprendí a no confiar tanto a través de internet, y a ganarse la misma de los demás poco a poco, siendo natural y nunca pretendiendo joderle la vida a los demás.
De hecho si ahora apareciese alguien e hiciera lo mismo en el Llusantronic me moriría. Ya me morí cuando nos quedamos sin él así que...En sus últimos tiempos de vida, casualmente mis últimos tiempos de visitante por la amplia red de foros de miarroba (¡cuánto ha cambiado esa web desde entonces! Ahora la utilizo mucho, pero para otros recursos, y usando otro usuario y contraseña) el foro estaba en un proceso de decadencia. Recuerdo que me cambié el nombre de usuario (no sé si aún se podrá hacer allí) y me puse
Anteo, por Anteo de Géminis, uno de mis personajes favoritos de mi fanfic, que ya existía en aquella versión mediocre de la historia.
¿Al final? El foro llegó a su fin. Pero fue poco a poco, cuando la gente iba dejando el lugar para irse a otros mejores. Me alegra porque no fue de golpe, sino con calma. Pero en fin, aquello me dio la experiencia inicial forera.
Y más tarde llegó
GuruNano, el foro con el que podría decirse que siento las sensaciones actuales más parecidas a las de entonces. En su tiempo, duele reconocerlo, no tenía ni idea sobre Fórmula 1, a día de hoy mi deporte preferido, y llegó a mis oídos algo sobre un tal Fernando Alonso. Arrastrada por la fiebre masiva -excesivamente masiva- llegué a conocer una comunidad msn que estaba, la verdad, bastante bien hecha para ser eso, una comunidad msn (¿Se nota que nunca les tuve demasiado aprecio a las comunidades msn? Y eso que mi primera web, dedicada a Yu Yu Hakusho, era en realidad una comunidad msn). Y de ahí pues, un buen día, las administradoras crearon un foro. Y allí fui de cabeza, cuando hacía mucho tiempo que no pisaba uno.
Ya sabía lo suficiente de Fórmula 1 como para tener mi propio
top de pilotos, no sólo porque sean guapos, como suelen hacer todas, o no solo porque corran en la categoría reina, sino más, una lista en constante crecimiento, debido a que cada vez "conozco" a más y más pilotos (eso sin contar el efecto Facebook, claro está...). Uno de los primeros pilotos que llegaron a esa lista, y de la que no se despega, es el nombre de un jovencillo finlandés que apuntaba maneras. Mucho más alegre que su compatriota Raikkonen, había ganado todo por donde había pisado, y durante la primera parte de su campaña en la recién estrenada Gp2 (allí fue cuando supe de él) pareciera que también la dominaría. Estaba prácticamente cantado que de un paso el título y, al otro, el segundo asiento de los Renault, el equipo de Alonso.
Su nombre es Heikki Kovalainen y, aunque últimamente no le van las cosas tan bien como cabría esperar de alguien como él, en un equipo como el que está, no dejaré de apoyarlo.
Yo estaba como loca ante aquella posibilidad y, pensando en eso, intentando dar un toque no tan 'alonsista' en el foro, me registré con el nombre
heikki. Me encapriché con ese foro tanto como en el
Llusantronic, de verdad que me gustaba mucho, pese a que yo cada vez más me alejaba del sentimiento 'alonsista'. Además hice muy buenas amistades, mis actuales amigas de internet -bueno, casi todas- pertenecieron alguna vez a ese foro. Un buen día, se discutió la posibilidad del traslado del foro. Tenía pinta de buena idea, aunque al final no fue más que el principio del fin.
Cuando 'nos mudamos' fui detrás como loca. Y aquí llegamos al punto al que me refería al principio de todo: el sentimiento este de querer ayudar el doble o el triple. Me sentí en la necesidad -como ahora- de hacer cuanto fuera posible por el foro. Así fue como, a los pocos días de la mudanza, me convertí en moderadora. Hice cuanto pude, aunque tengo la sensación de que quizá no fue suficiente, por más que lo intenté. El problema está que coincidió en la época que la única administradora que quedaba -las demás se marcharon, hubo malos rollos- poco a poco empezaba a dejar morir al foro por el que tanto había luchado.
Y sí, un día el esfuerzo obtendría una recomensa, pasé de moderadora a co-administradora. Pero no os engañéis, no fue más que fruto de necesidad. La administradora quería poner algo nuevo (¡milagro!), no recuerdo el qué, pero no podía. Yo intentaba ayudarla, pero al desconocer cómo era el panel de control de administración -no era un foro de miarroba- no podía ayudarla mucho. Y decidió darme el mayor cargo posible. Algo de lo que me sentí muy feliz y muy orgullosa, aunque fuera por las circunstancias. La ayudé -aunque al final lo tuve que poner yo- y por más que le insistí con "ya lo hice, ya puedes dejarme otra vez como estaba". No llegó a hacerlo. No porque no quisiera -bueno, eso no lo sé- sino porque simplemente... se le olvidaba.
Así de olvidado tenía el foro.Así que me tocó luchar a mi, pero no era suficiente. La gente, como pasó en
Mundo Otaku, ya se había ido, o estaban a punto de hacerlo. Sin staff y con la amargura de lidiar cada día con los spammers cada vez más numerosos, finalmente tiré la toalla.
Y definitivamente abandoné los foros. Hasta estos tiempos. Ahora es por eso que siento esa necesidad actual, similar a la del pasado, pero sin querer cometer los mismos errores. Claro está que
Llusantronic es muchísimo más grande que lo que fue
GuruNano (o lo que pudo soñar jamás
Mundo Otaku) y el staff es muchísimo más elevado, de modo que si uno cae, otros muchos seguirán ahí.
Esa experiencia me ha enseñado a que debo dar más de mí en esta nueva empresa, en la que espero no defraudar a nadie.
No sé si alguien entendió algo, la verdad es que me da igual. Necesitaba explayarme como hacía tiempo, intentando explicar lo que siento ante mi nuevo rol. O quizás es simplemente que me siento influenciada por
Donde el Corazón te llegue, de Susanna Tamaro, el libro que estoy leyendo en el tren, durante los viajes de ida y vuelta de casa al trabajo y viceversa.
José Martí escribió:
Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.PD. Y eso que no hablé del
F1 Women Forum, el foro para chicas aficionadas a la Fórmula 1. Más bien porque no me ha servido como experiencia forera sino, más bien... para aprender inglés.